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martes, 17 de octubre de 2023

El hayedo Tronisco 15/10/2023

 Empezamos el curso con un poco de retraso con una excursión propia del otoño: el hayedo Tronisco. Partimos de la zona recreativa de Cofiñal. Avanzamos hacia el norte por la carretera y, a unos 500 metros del pueblo, tomamos una pista que asciende por la ladera hacia el este. Somo pocos: dos coches con una familia, Alex, Javier y Charly.

Al inicio de la pista de ascenso

El día está más bien fresco, y el cielo totalmente cubierto de nubes. No se espera lluvia hasta madia tarde. Avanzamos siempre por una pista que va ascendiendo poco a poco. A nuestro alrededor tenemos escobas y helechos. De frente tenemos el pico de San Justo, a la izquierda el valle del Porma y detrás el pico Susarón. Pronto entramos en el bosque de hayas.

Entramos en el hayedo

Es un bosque relativamente joven, con hayas no muy gruesas, pero bastante denso.  El suelo está cubierto de hojas pardas. Hay un silencio solo interrumpido por la conversación amena. Somos pocos y vamos bien agrupados. Los árboles tienen la mayor parte de sus hojas todavía verdes.

Los árboles tienen todavía verdes sus hojas

En algunos tramos la pendiente es un poco más fuerte, pero se avanza sin dificultad por la pista bien marcada. De vez en cuando encontramos un desvío. Hay que saber cuál es el camino correcto. No hay problema.

Seguimos avanzando por le hayedo

Pasamos varios desvíos, un portillo y, ya cerca del punto más alto, hacemos una breve parada para repostar. Compartimos chocolatinas, zumos y barritas energéticas. Volvemos a seguir nuestro camino. Pronto llegamos al collado de la Fontesquera. Son casi 1550 metros de altura.

Collado de la Fontesquera

Hemos salido del hayedo. A nuestra izquierda tenemos una montaña imponente entre nubes: el Alto del Sextil. Alrededor hay retamas, pastos y algunos árboles. Hacemos una parada para tomar fotos. Después hay que decidir cuál es el camino correcto para seguir hasta nuestro punto de partida.

Los jóvenes felices de la excursión

Tomamos el desvío correcto. Ahora la pista desciende por terreno despejado. A nuestro alrededor las laderas están llenas de retamas grandes. Hace poco han limpiado la pista y en el suelo hay abundantes restos vegetales. En algún momento la pendiente es fuerte y hay que bajar con cuidado de no resbalarse.

Descendiendo entre retamas

Son alrededor de las dos de la tarde cuando empiezan a caer algunas gotas de agua pequeñas y dispersas. Vamos a confiar en que la lluvia no se adelantará. Pasamos cerca de la majada de la Fontesquera, una zona de pastos para el ganado. Seguimos por nuestra pista hacia Cofiñal. Pero en un momento nos encontramos con una lluvia ligera, pero que moja. Paramos para protegernos con chubasqueros. Pero no dura mucho, la lluvia cesa pronto. 

Seguimos hacia Cofiñal

Tenemos hambre, así que al encontrar un rincón protegido entre los árboles, paramos a comer. Tenemos tiempo de comer con tranquilidad. Javier comparte su tortilla deliciosa. Pero no queremos arriesgar. Acabada la comida, emprendemos de nuevo el descenso. El pueblo está cerca. Al poco, vuelve la lluvia. Esta vez parece que va más en serio.

Último tramo del descenso preparados para la lluvia

Afortunadamente la lluvia para casi por completo en poco tiempo. Tenemos tiempo de llegar a Cofiñal sin más incidentes. Una excursión sencilla y breve para empezar bien el curso.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Canseco, Sierra del Mediodía - 9/09/2018

Primer Trekking Familiar del curso presente. Nos situamos en el bonito pueblo de Canseco donde nace el Río Torío. Retrocedemos un kilómetro por la carretera, cruzamos un puente y entramos en el valle que conduce hacia el Monte Bodón.
Iniciando la ruta.
El camino conduce por una pista forestal al lado del regato del monte Bodón. Al principio el terreno está despejado con unas hermosas vistas de la Sierra del Mediodía. Pronto nos adentramos en un bosque húmedo de hayas y robles.
Entrando en el bosque.
El regato nos acompaña casi todo el camino. Los árboles están llenos de musgo y líquenes. El camino es sencillo, aunque algo pendiente en algunos tramos.
Siempre nos acompaña el regato del Monte Bodón.
En ocasiones encontramos grandes rocas en medio del bosque llenas de musgo y helechos. Todo parece tener un aire mágico y encantado.
Todo tiene un aspecto mágico y encantado.
Llegamos al final del bosque. Hacemos una parada para reponer fuerzas y descansar un poco. Encontramos un grupo de montañeros veteranos que nos saludan. Retomamos el camino hacia el collado. El cielo se ha cubierto parcialmente de nubes y pronto escuchamos truenos. En algún momento incluso caen unas gotas. Decididamente no es el mejor día para subir a la sierra.
Llegando al collado con Mushu.
Ya en lo alto del collado decidimos que, aunque algo temprano, es el momento de parar a comer. Buscamos unas rocas y una pradera adecuada y damos cuenta de lo que llevamos en la mochila. La lluvia nos respeta, pero sigue amenazando. Al terminar, decidimos que es mejor regresar, por si acaso...
Cerca del collado, con la Sierra de Mediodía al fondo.
El descenso siempre es más rápido y sencillo. Aunque también hay rezagados. Volvemos a contemplar el bosque mágico.
Descendiendo por el bosque.
Curiosamente ahora el cielo se va despejando. De nuevo sale el sol. La amenaza de lluvia y tormenta desparece. El bosque sigue imperturbable.
Un rincón del bosque con su regato.
De regreso hacia Canseco algunos paran a recoger avellanas, todavía no están en su punto. Paramos también a contemplar los pequeños puentes de origen romano que cruzan las primeras aguas del Torío.
Puentes sobre las primeras aguas del Torío
Como es pronto, en Canseco tomamos el camino que remonta el curso del río para buscar la famosa cascada y su poza. Recorremos un buen tramo, pero no la encontramos. Ya en casa descubrimos que nos habíamos quedado a trecientos metros de la cascada. Mañana es el primer día de clase para varios chicos y hay mucho que preparar. Definitivamente no fue el mejor día para una excursión, pero el lugar merecía la pena.

En el camino de regreso, a la altura de Vegacervera nos cae un buen chaparrón. Nunca se sabe....

En flickr encontrarás una selección con más fotos.