Trekking

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sábado, 19 de septiembre de 2026

Curueña a Campar de la Ermita 13/9/2026

 Empezamos este curso el segundo domingo de septiembre desde el pueblo de Curueña, en la comarca de Omaña. Llegar hasta esta población ya merece el nombre de excursión. Desde Riello tomamos una carretera estrecha que asciende por una zona de densa vegetación con robles y monte bajo. Tras pasar varias localidades pequeñas llegamos a una zona alta con magníficas vistas de la comarca. El pueblo se sitúa por encima de los 1350 metros de altura. Uno de los más altos de la provincia.

Iniciando el camino entre monte bajo

El pueblo es pequeño y con fuertes pendientes. Antes de iniciar la ruta podemos cargar agua fresca en una fuente al lado de la iglesia. Todo el camino discurre por una pista de tierra, ancha y en buen estado. Al principio, tenemos a nuestro lado un arroyo y caminamos entre retamas dispersas. El cielo está bastante despejado y hace calor, aunque no excesivo. Pronto tomamos altura y a nuestra derecha se abre un valle amplio, con mucha vegetación, por el que discurre el arroyo de Cureña.

Un valle amplio y verde a nuestra derecha

En este tramo no hay sombras y el sol pega fuerte. Aproximadamente un kilómetro más y la pista hace una curva pronunciada. Aquí encontramos los primeros árboles. Robles no muy grandes y un arroyo que baja con poca agua.
Un giro en la pista en ligero descenso

Hemos descendido ligeramente, pero ahora tenemos una rampa poco pronunciada hacia arriba. A partir de aquí discurre la pista a la sombra de los robles. Es un robledal con árboles de poco porte, pero denso y antiguo.
Entrando en el robledal

A la orilla del camino, de vez en cuando, encontramos moras. Aquí saben estupendas. Vamos pendientes unos de otros y conversando amigablemente. Seguimos avanzando sin dificultad. La pendiente es siempre suave.
La pendiente es siempre suave. Caminando a la sombra de los robles

Vamos ganando altura, aunque los árboles no nos permiten apreciar el paisaje. Hemos superado el Campar de la Braña, entre los árboles, y nos aproximamos al Campar de la Ermita, nuestra meta. El tramo final es un poco más duro, con piedras sueltas, pero siempre llevadero.
Recogiendo moras

Salimos a una extensión de pastos verde dejando atrás el bosque de robles. A nuestra izquierda una construcción para recoger el ganado. Parece que está vacía. Podemos contemplar ahora las cumbres cercanas. La pista sigue y se divide en varios ramales. Unos suben y otros bajan. Nosotros nos quedaremos en la linde del bosque buscando la sombra.
Cambiamos el bosque por los pastos

Detrás de la construcción, a la sombra de los robles, encontramos acomodo. Nos tomamos con tranquilidad el bocadillo. Compartimos algunos alimentos, conversamos. Hasta hay quien duerme después una siesta. Tranquilidad y reposo.
Descanso y comida en la linde del bosque

Es muy llamativa la estructura de vigas de madera, troncos de árbol, que soporta la cubierta de la construcción. Todo artesanal y muy bien trabajado.
Las vigas hechas de troncos sostienen el tejado

Después de un reposo tranquilo, y antes de iniciar el regreso, hacemos algunas fotos del grupo.
Todos juntos antes de iniciar el regreso

Iniciamos el regreso hacia Curueña. Cuesta abajo todo es más sencillo. El sol ha bajado bastante en el horizonte. Las sombras se alargan. Aprieta menos el calor.
Iniciando el regreso

Nos paramos menos, aunque el descenso también cansa. La caminata se va haciendo larga.
Saliendo del robledal

No tiene más historia la excursión de hoy. El paisaje es imponente, lejos de la civilización. Una caminata agradable por un lugar muy poco transitado.
Regresando al atardecer

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